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mamá, cose a Willy

Una de las frases más repetida por Carmen desde que aprendió a hablar es “mamá, cose a Willy”. Os lo presento:

willy1Bueno, este era Willy hace 5 años,

y este es Willy ahora, pobrecillo mío:willy2

Todo empezó cuando nació nuestra primera, padres primerizos, y se nos ocurrió (también lo leímos en algún que otro libro) que era bueno para conciliar el sueño que el niño asociara determinados elementos a la noche (muñeco de apego, doudou… esas cosas). Así que Willy (como ella decidió llamarlo), suavecito, gordito, achuchable, le ha acompañado durante (casi) todas sus noches. Cada vez que nos íbamos de fin de semana, vacaciones o se quedaba a dormir fuera de casa, ay de mí como se nos olvidara!! Después de algún que otro drama, Willy se convirtió en lo primero en la lista para entrar en la maleta. Hasta hace unos 6 meses, que desapareció. Aunque yo ya estaba planteándome que ya había llegado demasiado lejos y era hora de retirarlo, no fue intencionado, con toda sinceridad, se perdió (como se pierden los calcetines en la lavadora) y yo vi la luz. Le explicamos que Willy estaba muy viejito, que el pobre estaba cansadito (como Benedicto XVI decía ella, jjj) y que se había ido al Cielo. Vamos, que la había palmado. Ella que es muy madura, lo digirió, hizo alguna que otra pregunta, y pasamos 6 meses felices sin Willy. Hasta que un día, “lachicaquevieneaayudarnosencasa” (nombre super largo y nada práctico que empezamos a utilizar cuando los niños se referían a ella como “la limpiadora”) lo sacó de la nada. Fue más rápida que yo y no me dio tiempo a esconderlo antes de que lo viera Carmen, que moría de la emoción. “Willy ha resucitado!!!” decía. Ay Dios mío… Otros 6 meses después aquí seguimos, remendándole cada costura (cómo lo tiene que sobar para agujerearlo así!!!), roñoso y flacucho como se ha quedado después de perder ya casi todo su relleno, y la historia se repite y de nuevo a las 9 de la noche “mamá, cose a Willy”.

Querido Willy, te agradecemos todos tus servicios, pero por favor, muérete ya!!! Como podréis adivinar ningún otro de nuestros hijos ha tenido un “animal de compañía”. Ahora duermen con sus Santicos que quizá les causen la misma adicción pero qué quereis que os diga, a mí me parecen estupendos!!

Carmen_Santica_nubes Mucho mejor así ;)